La afición mundial extrañará al “Siri” Salido

Orlando "Siri" Salido, se va un grande.

Por ANDRÉS MONTAÑO APODACA

El último gran guerrero del boxeo mexicano dice adiós a una carrera donde brilló durante  alrededor de 22 años; dejó todo sobre el ring y lo hizo como tenía por costumbre: como todo un  guerrero de los que hay muy pocos o se simplemente se han extinguido, no porque los nuevos boxeadores no sean valientes, pero el boxeo se ha vuelto un negocio y los boxeadores prefieren huir de las peleas sólo consiguiendo buenas bolsas y lo llaman boxeo de inteligencia, dejando a un lado la esencia deportiva, donde el principal objetivo es vencer al oponente, no obtener dinero por recibir golpes o simplemente subir y abandonar una pelea.

Orlando Salido en todas sus peleas puso garra, bravura, valentía, corazón, humildad, dignidad, pundonor, respeto porque a pesar de que algunos boxeadores hablaron y dijeron que terminarían con él y haciendo incluso alarde de superioridad, él siempre respetó a los rivales y les cerró la boca no con palabras sino con hechos, demostrando su grandeza como boxeador, pero al mismo tiempo demostrando la gran calidad humana.

 

LA HISTORIA

Recordamos grandes guerras sobre el ring; desde sus inicios, aun cuando perdía era reconocido por el público porque nunca se rajaba aun cuando la mayoría de sus peleas perdidas en su inicio fue por falta de preparación, debido a que tenía que enfocarse en conseguir el sustento diario y sufrir para encontrar trabajo ya que tan sólo contaba con 15 años de edad, por lo que era una proeza subir al ring y dar espectáculo demostrando la valentía que albergaba en su interior y eso era reconocido por el respetable.

Otro detalle interesante es que toda su carrera sufrió adversidad de todo tipo y menciono esto porque hasta en boxrec han omitido peleas donde ganó Salido; por ejemplo cuando peleó con José Luis Montes, pelea a diez rounds la cual tomó sin preparación por lo antes mencionado, aguantando ocho episodios, esta sí aparece en el récord de ambos pugilistas; la que no aparece es la pelea de revancha donde Salido sí tuvo la preparación adecuada y terminó noqueando de manera efectiva a Montes, el cual tuvo que recibir asistencia médica.

En lo personal, para mí el despegue de Salido fue una pelea enfrentando en Ciudad Obregón a Jorge Muñoz “Kid Bash”, originario de Mexicali y que no aparece en los récords de ninguno de los dos peleadores; sin embargo digo que fue el despegue porque Muñoz se encontraba clasificado como número uno en el ranking nacional y Salido era un pichoncito para él, sin embargo el “Siri” mostró agilidad, buen boxeo, contundencia y demostraba que estaba para las grandes cosas que vendrían en su futuro inmediato, ganando la pelea por decisión unánime.

 

DESPRECIADO POR LOS PROMOTORES

Y así fue su carrera, siempre en contra de hasta los grandes promotores, quienes miraban a un muchacho que daba espectáculo y entrega, pero le negaban las grandes bolsas que se merecía, incluso negándole oportunidad de subir en su carrera, por lo que eso lo hace más grande ya que no le regalaron nada, todo se lo ganó a base de valentía, enfrentando a los mejores del mundo, peleadores que todos les sacaban la vuelta Salido los enfrentaba y daba pelea; y por si fuera poco, ganaba.

En una ocasión peleó con Regilio Tour, quien era campeón mundial sin embargo no estaba en juego el título y lo venció por decisión unánime y a los diez días enfrenta a Alejandro “La Cobrita” González, donde le dieron la decisión dividida a González, no sin antes la protesta de todo el público reprochando la decisión de los jueces.

Cómo olvidar la función ante un gran prospecto Rubén Estanislao, a quien enfrentara en la Ciudad de México, por supuesto el favorito era el peleador local clasificado como número uno nacional y a quien Orlando Salido venciera en ocho episodios; tal fue la exhibición que  dio que al estilo de antaño la gente comenzó a lanzarle dinero al ring como homenaje al “Siri”, que una vez más fue relegado ya que a pesar de esa victoria a quien se le dio la oportunidad de una pelea por el campeonato nacional fue a Estanislao.

 

A CONTRACORRIENTE

Aun así, el gran guerrero siguió su carrera enfrentando a lo mejor de la categoría, hasta lograr una oportunidad de campeonato mundial ante una leyenda del boxeo mexicano, nada más y nada menos que ante Juan Manuel Márquez, quien llegaba a plenitud, en las mejores condiciones y facultades; por si fuera poco un peleador ya consagrado y reconocido en el orbe boxístico, por lo que todo mundo esperaba ver a Salido noqueado en los primeros episodios pero no fue así; no sólo llevó a los doce episodios al campeón, sino que lo metió en grandes predicamentos en los dos últimos episodios y a punto estuvo de irse a la lona. Le dieron la decisión a Márquez, sin embargo el mundo completo comenzaba a ver a Salido como un gladiador peligroso.

Nuevamente le dieron la espalda los grandes promotores y entre ellos, para mi ver puesto que tuvo que seguir acabando con los rivales más peligrosos de los pesos pluma, como Rogers Mtagwa, Cesar Soto entre otros, para que se le pudiera dar una pelea de título mundial ante Robert “The Ghost” Guerrero, a quien le diera una cátedra boxística; llevándose la decisión y logrando por primera ocasión ganar una pelea de título mundial. Pero sería despojado por un supuesto antigoping, el cual salía en la primera prueba --no en la segunda ni tercera-- de una sustancia que el mismo cuerpo produce de manera natural cuando se hace entrenamiento extremo, reconocieron el error ya que no hubo castigo, pero no le devolvieron el título, ni siquiera otra oportunidad de campeonato.

Remando nuevamente contra la corriente y destrozando a los clasificados, logró otra oportunidad ante Cristóbal Cruz, quien se llevara la decisión dividida y donde hubiera críticas a los jueces, porque para el mundo entero el ganador había sido el “Siri”, a quien se le negaba una vez más la oportunidad de ser campeón mundial, sin embargo en la revancha Orlando Salido acabó con el “Lacandón” Cristóbal Cruz, de principio a fin, y obteniendo su primer cinturón. El sueño estaba cumplido.

Sucedía  algo interesante en la carrera del “Siri” ya que así como sufrió para llegar a ser campeón quedaba claro algo: quien enfrentaba a Orlando Salido, ganando o perdiendo obtenía la maldición del “Siri” ya que después de haber peleado con él sus carreras jamás volvieron a ser iguales, de ser grandes estrellas hasta apagarse en el firmamento boxístico, ya sea retirándose o comenzando con una serie de tropiezos.

La siguiente pelea fue unificar títulos contra el cubano Yuriorkis Gamboa, quien era considerado el mejor libra por libra de ese momento junto con Juan Manuel López ambos invictos. Gamboa era el favorito para terminar con Salido en 4 rounds, según los expertos; Salido envió a la lona en el octavo episodio a Gamboa quien se había convertido en gladiador sucio y lleno de marrullerías, que utilizó para menguar al de Cajeme, a quien enviara a la lona en el último round y lo golpeara caído, lo que estuvo a punto de acabar la pelea con la descalificación del cubano, ya que el público entero y hasta el mismo médico que subió a revisar a Salido le decían que no se levantara para que se hiciera efectiva la descalificación. Pero la honestidad y vergüenza deportiva de Salido hizo que se levantara, aunque sabía que perdería por puntos; aun así Gamboa no volvió a ser el mismo, heredando la maldición del “Siri”.

 

LOS MÁS GRANDES SE LE RINDIERON

Y llegó la oportunidad de enfrentar a quien se consideraba otro gigante, como mencione antes: a Juan Manuel López quien llegaba con 30 peleas, 27 por nocaut, para enfrentar a un Orlando Salido en pelea de trámite y hacer una pelea millonaria ante el cubano Gamboa; sin embargo acostumbrado a bregar contra la corriente y siendo el guerrero indomable, Salido sólo pensaba en la victoria y esa noche hizo pedazos a la gran figura boricua, a quien le destruyera la pelea millonaria ante “El Ciclón de Guantánamo”, que se vio amenazado ante una revancha ante Salido y decidió abandonar la división. Mientras tanto, López con miles de excusas dijo que había menospreciado “Siri” y que en la revancha acabaría con él. No sólo no pudo con Salido en una gran guerra en la misma isla, donde volvió a repetirse la historia, Salido también le dio la maldición que rondaba a todos los que enfrentaba ya que después de esta pelea, “Juanma” López perdió brillo e incluso prácticamente fue borrado de la élite mundial.

Consagrado ya como un gran guerrero, reconocido por propios y extraños, seguía enfrentando a la crema y nata del boxeo mundial, demostrando por qué se le tiene que recordar como el hombre que tuvo el valor de enfrentar a todos los que le ofrecieron pelea; no le huyó a nadie y aun dando grandes guerras fue aceptado cuando ganó por nocaut destrozando y haciendo efectiva la maldición del “Siri” ante sus rivales, ya que enfrentó a “Mickey” García, quien abandono el ring por un supuesto cabezazo accidental que no fue marcado por el referee y sin embargo le se fueron a las tarjetas, donde Salido estaba abajo y se llevó la decisión el estadounidense. No hubo revancha inmediata; incluso García brincó a la siguiente división pero su carrera cayó en un gran bache donde apenas comienza a salir sacudiéndose un poco la maldición mencionada.

De ahí en adelante y a pesar de ser un gran guerrero consagrado, continuó siendo despreciado por empresarios, promotores, jueces y rivales ya que en las peleas de título donde estaban peleadores protegidos, como Román Martínez y Francisco Vargas, donde todo mundo miró ganar a Salido, decidieron dar empates en sus peleas y negándole la oportunidad de obtener el merecido título mundial; ambos peleadores heredaron la maldición de Salido: Martínez retirado prematuramente y Vargas tratando de sacudírsela; sin embargo perdió en su primera defensa y en la siguiente pelea dejó más dudas que ver a un contendiente al título.

 

LA AFICIÓN LE AGRADECE

Orlando “Siri” Salido se despide como el gran guerrero que demostró ser a lo largo de su carrera, peleador que nunca se guardó nada, lo entregó todo: valentía, pundonor, bravura, humildad, orgullo y muchas más cosas. Por eso y más, el público desearía no haber escuchado su retiro pero como él mismo menciona, después de 22 años en guerras durísimas ante lo mejor de las divisiones donde participó, el cuerpo se cansa. Lo que en lo personal lamento, es que haya sido despreciado por promotores, incluso con el propio, quien no le allanó el camino aunque miraba al peleador que llenaba el lugar donde se presentaba; no le dieron el valor que merecía, su mismo promotor, Fernando Beltrán, le buscaba rivales como si quisiera acabar con él y con bolsas de no mucho dinero, Salido le hacía frente cumpliendo los compromisos y mostrándole al mundo al boxeador más valiente a nivel mundial de los últimos tiempos: caía y se levantaba, jamás se rindió e incluso en su última pelea, que fue parada por el referee; si no, de seguro se levanta y termina de pie.

Orlando Salido: por eso y más la afición mundial te da las gracias, porque cualquier boxeador en las guerras que enfrentaste, al caer o se hubiera rendido o abandonado la pelea; tú te levantaste y ganaste, porque cuando fuiste robado ganaste el respeto de la gente. Irán y vendrán nuevos boxeadores, ninguno de seguro llenará el espacio que dejas, por  la calidad humana que mostraste ante los aficionados cuando se acercaron contigo; por la enseñanza de vida y de carrera limpia y entrega, por cualidades como la honestidad, dignidad, entrega, tesón, fuerza, espíritu deportivo y muchas más que se me escapan, “gracias, gran campeón”; estás siempre en el corazón y recuerdo de la gente que las grandes batallas y sobre todo, a quienes te conocen como el mismo muchacho humilde que se convirtió en adulto en este deporte y a quien no le regalaron nada. Todo, todo, lo ganaste y nunca renunciaste a tu sueño; eso es parte del legado de Orlando Salido y no se olvida fácilmente, eres inspiración para jóvenes de todo el mundo, quienes también te dan las gracias en redes sociales. Nuevamente, gracias: aquí les dejo un poco de la carrera de Salido, espero les guste.