Vertiente

Si alguien piensa que podrá disfrutar lo que no devengaron y se llevaron, que lo piense dos veces, advirtió la gobernadora Claudia Pavlovich, a los corruptos.- Selló su compromiso de servir a Sonora, con el Juramento Yaqui

Claudia Pavlovich, gobernadora constitucional de Sonora, se los dijo de frente a los corruptos, teniendo como testigos de honor a más de 10 mil sonorenses que llenaron el Centro de Usos Múltiples de Hermosillo, incluyendo invitados como gobernadores de diferentes Entidades, a la representante personal del presidente Enrique Peña Nieto, Rosario Robles Berlanga, y al “Jefe” Diego Fernández de Cevallos, quien acompañaba al ex candidato del PAN Javier Gándara Magaña.

Si alguien piensa –remarcó con voz firme y clara, de sonorense-, que podrá disfrutar lo que no devengaron y se llevaron, que lo piensen dos veces.

El aplauso, aprobando la valentía y la congruencia de Claudia, fue la respuesta a su decisión, no de venganza, no de revanchismos, sino sencillamente de justicia; esa misma que le está exigiendo la ciudadanía que le dio su voto, contra quienes pensaron que la administración pública es botín de piratas; pero también, contra aquellos que fueron beneficiados en triangulaciones perversas, que sin duda, saldrán a flote.

El eje central del mensaje de Claudia, se enfocó, precisamente, al combate que sostendrá contra la corrupción, pero no solamente del Gobierno anterior encabezado por Guillermo Padrés, sino, advirtiendo, que será implacable durante su gestión, contra aquellos que traicionen desde el Gobierno del Estado, la lealtad y el respeto que le deben a los sonorenses.

A Sonora –recalcó- le esperan meses muy difíciles por el nivel de corrupción que vivió en seis años. “La realidad del gobierno que estamos recibiendo es lamentablemente desastrosa, es impresionante la ruina económica, pero más lo es, la ruina moral”, acusó.

"Aún no sabemos, a ciencia cierta, lo que vamos a recibir; atrás quedaron los casos de corrupción, de enriquecimiento ilícito, atrás quedó el gobierno que tenía los hospitales en las peores condiciones inimaginables, que se quedó con el dinero de las escuelas de nuestros hijos, con el dinero de las medicinas, del transporte y desapareció el fondo de pensiones de nuestros padres y nuestros abuelos", aseveró, con un rasgo de indignación en su voz, y en su ademán enérgico.

"Sonora no será tierra fértil para quienes usaron el dinero público para amasar enormes fortunas y se sirvieron con la cuchara grande. No vamos a olvidar lo que le hicieron, porque el olvido es caldo de cultivo para la corrupción, la impunidad y la injusticia”, expuso.

En unos días más, precisó, se informará sobre la situación en la que se recibe la administración estatal y sentó el compromiso de la la creación de una fiscalía anticorrupción no solo para investigar el pasado reciente sino también para frenar cualquier intento de corrupción en su Gobierno.

Refirió la importancia del eje del acrisolamiento de responsabilidades para compartir, todos, una Entidad justa y sin heridas mortales en su pecho, destacando en su discurso:

"No más sonorenses del norte y sonorenses del sur,  a partir de ahora todos unidos".

Y en esta unidad –remarcó-, se usará el agua para unir y crecer, no para dividir.

Agradeció a los ex gobernadores Samuel Ocaña, Armando López Nogales, Carlos Armando Biébrich, Eduardo Bours Castelo, su presencia. Por cierto, Eduardo se llevó un gran aplauso de los asistentes, aceptando, quizás hasta ahora, que fue mil veces mejor que Padrés.

La gobernadora Pavlovich, formuló un reconocimiento a la fortaleza inquebrantable de la Nación Yaqui, a su historia, costumbres y tradiciones, cerrando su intervención con el profundo juramento de agua, aire, tierra, fuego, que caracteriza a los Guerreros Coyote, cuando se consagran para las grandes luchas:

E betchibo kaita into kojowame, e betchibo kaita into em inéeneu, e betchibo kaita into kóokoa, senuy weyeme jiba, túisi em áet yéu yúmaaneu…(Para ti no habrá ya muerte, para ti no habrá ya dolor, para ti no habrá ya enfermedades… excepto una cosa, el cumplimiento del deber…).

Y Claudia, la cobanahua yori (gobernadora blanca), juró cumplir con el mandato divino, el que deberá honrar haciendo sonar el tambor crepuscular de la justicia. De lo contrario, el Itom Atchai (Dios), se llenará de tristeza...

Le saludo, lector.