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Vertiente

Le abrió un boquete al PAN Margarita Zavala.- Se hunde el triunvirato integrado por Ricardo Anaya, Alejandra Barrales, Dante Delgado con efectos en el país.- En Cajeme, el posible relevo de Faustino podría salir de Emeterio Ochoa y Denisse Navarro

Le abrió un boquete en la línea de flotación al PAN, Margarita Zavala.

Las flemáticas respuestas de Ricardo Anaya Cortés, presidente nacional de dicho partido, no alcanzaron a convencer ni a los integrantes de su círculo íntimo, donde se encuentra un sonorense, Damián Zepeda Vidales, secretario general del instituto, y por supuesto los neopanistas Alejandra Barrales y Dante Delgado, quienes construían cuentas alegres en el reparto del poder al que, supuestamente, llegarían triunfantes el 2018.

La historia del PAN y la ruptura que vive, se parece en algo a aquel movimiento iniciado desde las entrañas del PRI en 1987-1988 por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, encabezando una corriente priísta que desembocó en la formación del Frente Democrático Nacional (FDN), coaligando a fuerzas de izquierda y centro-izquierda. Lo que posteriormente dio vida al PRD.

Los motivos que provocaron la escisión en el PRI, fueron, precisamente, similares a los reclamos que enarboló la señora Zavala hasta su separación del PAN: democratizar la elección interna.

Si la ahora ex panista tiene visión de largo alcance, quizás propicie la formación de un frente desde el vértice de las candidaturas independientes, para dar la batalla frontal en la lucha por la presidencia de la República, y aunque los teóricos estén haciendo cuentas alegres sobre cómo se fragmentará el voto entre un mayor número de candidatos, los independientes podrían, en unidad, lanzar sólo uno y contender con la fortaleza de un partido sin siglas, apuntalado por la nueva moral que en política está exigiendo la ciudadanía.

En esa gran batalla del 2018 estarían PRI, los independientes -si son capaces de percibir la señal renovadora de los tiempos y se coaligan-, y Morena. Mientras que el Frente de Anaya, Barrales y Delgado, serían desplomados por los electores que ya conocieron sus entrañas, a un cuarto sitio…

Lo cierto es que esto apenas comienza, y la realidad irá perfilando sus premisas a partir de diciembre, enero, febrero y marzo, cuando los partidos definan candidatos, y se abran las precampañas y campañas, en un horizonte que se antoja muy competido y saturado no por la cultura cívica, sino por el odio…

Mientras eso sucede en el espectro nacional, a nivel local se percibe una obligada reflexión por parte de la estructura directriz del PRI, comandada por Gilberto Gutiérrez Sánchez en el Estado, y Andrés Rico Pérez en Cajeme, para asumir congruentemente la realidad de los resultados que arrojan las mediciones y con ello, a quienes la gente quiere en las boletas y fórmulas del año próximo.

Sabedores Gilberto y Andrés que no pueden jugar con lumbre satisfaciendo padrinazgos y madrinazgos en la nominación de la plataforma electoral venidera, sino reconociendo a los mejores, los que garanticen el voto no partidario que ese ya lo tienen, sino el popular que dará triunfos en las urnas, repasan los resultados más recientes de las auditorías sociales, las que les dicen que el sur también existe y que como viables aspirantes a un escaño en el Senado de la República no podrían descartar a Rogelio Díaz Brown y Faustino Félix Chávez, porque el reconocimiento de la ciudadanía es natural y no mediático.

Lo mismo sucede con los pretensos a relevar a Abel Murrieta en San Lázaro, pues los indicadores expresan que no podrían descartar por acuerdos entre grupos a Marcelo Calderoni, Omar Guillén, Armando Alcalá y el cetemista Manuel Montaño.

Por la alcaldía, persisten los nombres de Denisse Navarro (a quien también se le menciona como posible contendiente por el Distrito 06 federal), Emeterio Ochoa Bazúa y Kiki Díaz Brown.

En el entramado de las diputaciones locales mantienen expectativas Raúl Ayala González, Andrés Rico, Lourdes Portela, Cristóbal Blancas, y, curioso, aquí también brota el nombre de Denisse Navarro.

Le saludo, lector.