Vertiente

Comisión de postulación o convención de delegados.- Alguno de esos dos métodos alentará el PRI Sonora para elecciones locales.- ¿Existe madurez entre los grupos de poder que gravitan en el tricolor para aceptar dicho proceso?.- El Contrerismo no debe repetirse

Será en esta segunda quincena de enero, cuando el PRI estatal lance su convocatoria encaminada al registro de candidatos locales en Sonora.

Dicho documento vendrá con el esperado método de elección de aspirantes, pudiendo ser a través de una comisión de postulación, o bien, por convención de delegados.

Ambas formas mantienen expectantes a quienes buscan darle continuidad a sus carreras políticas, esencialmente en el caso de las alcaldías, sobre todo las referentes a municipios como Hermosillo, Cajeme, Navojoa, Nogales.

El dirigente del priísmo en la Entidad, Gilberto Gutiérrez Sánchez, buscando amansar las aguas que, temerariamente, ha buscado sacar de cauce uno de los mesones de Cajeme, enviando señales de fortaleza desde un núcleo de  sectores.

Gutiérrez Sánchez ha dicho que en el PRI no se aceptarán imposiciones de ningún tipo, porque ninguno de los candidatos será impuesto.

No está, en las exposiciones de Gilberto, la alternativa de abanderado de unidad, quizás porque sopesa que no hay quien, de los padrinos de pretensos, quiera doblegar sus banderas a favor de otro, con la premisa de pensar en el bien común de Cajeme y del PRI, lo que obliga a que sea la estructura partidaria, aplicando estatutos, quien determine abrir los caminos que la militancia tendrá que respetar.

Todo un reto para el PRI y para Gilberto, quien, ciertamente, confía en que la decisión que tome la comisión de postulación o la convención de delegados, en su defecto, no romperá la unidad partidaria, que es su principal preocupación, y confiando en la madurez de los notables del ex invencible, quienes, cuando se proponen objetivos a mediano plazo, pero sustentados en acciones intermedias inmediatas que les construya puentes, son impredecibles.

No debe olvidarse la lección de 1958, cuando se desbordaron las pasiones y dieron pie a una encarnizada lucha de PRI contra PRI, cuando dicho partido le abrió sus puertas como aspirantes a la alcaldía, primero a Gabriel Gallegos Campoy, luego, debido a inconformidades de sus bases que querían a Rafael Contreras Monteón (El Buqui) en las boletas, perfiló a Gilberto Oroz Valenzuela, tras dialogar con El Buqui, proponiéndole que se retirara, con el compromiso de que no sería Gallegos el escogido.

Pero las bases se encapricharon, y no solamente la militancia priísta sino la ciudadanía libre, siguió impulsando a Contreras, creando el Partido Democrático de Cajeme, desde donde lo impusieron en las boletas.

La jornada electoral fue violenta. Durante un forcejeo en la casilla número 10, frente al hotel Kuraica, un soldado mató de un tiro a Pascual Acuña Gallegos. Finalmente, el Congreso del Estado declaró nulas las elecciones, dando paso a la integración de un concejo municipal presidido por J. Encarnación Chávez.

Esto sucedió hace 60 años, y jamás debe repetirse.

Le saludo, lector.