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La vida y obra del padre Kino tema de historiadores

Cronistas de Sonora y Arizona.

 

Veinte expertos en la historia de Sonora se encontraron este 17 de mayo en la Reunión Regional de Cronistas Sonorenses (zona centro), realizada en el marco del Festival Kino 2013 en el pueblo mágico de Magdalena.

La inauguración estuvo a cargo de Jesús Rodolfo Martínez, Presidente municipal de Magdalena, quien fue acompañado en el presidium por Gustavo Adolfo Figueroa, presidente de la Asociación de Cronistas; José Luis Barragán, secretario técnico del Centro Estatal de Desarrollo Municipal (Cedemun), así como Peter Horwath y Manuel de Jesús Hernández, catedráticos de la Universidad de Arizona.

El doctor Horwath presentó a los asistentes el bosquejo de un libro que próximamente publicará en el cual ha trabajado los últimos 20 años, que trata sobre el tiempo que pasó Eusebio Kino en Europa antes de llegar a la Nueva España. Relata que la manera en que inició este libro fue un tanto extraña: era un joven estudiante en Tucson, Arizona, había ahorrado unos dólares y acompañado de un amigo fue a Puerto Lobos, Caborca. “De regreso paré en un pueblo pequeño llamado Magdalena. Vi una gran excavación y me dijeron aquí está el Padre Kino; yo pregunté ¿quién es el Padre Kino?, me contestaron que venía del Tirol italiano y ese fue el inicio de mi viaje al pasado”.

Su libro ya está concluido en un noventa por ciento; consta de ocho capítulos más un noveno de unas cien ilustraciones. Inicia con la experiencia de su muerte en Magdalena, la historia cultural de la época para presentar el mundo barroco en el que nació Kino, los hechos históricos, guerras y geología, todo lo que estaba ocurriendo en Europa. Prosigue con la educación que recibió el Padre Kino entre los jesuitas, su ordenación como sacerdote y su viaje a España, luego de Génova a Cádiz y más tarde a Alicante; esta travesía duró noventa y seis días en un barco muy pequeño.

Otro capítulo trata sobre la región donde nació, en la que se juntaban diferentes culturas italianas y alemanas. Eusebio va a Austria convencido por su padre y un pariente que era amigo cercano del obispo de Trento, pero todavía no estaba convencido de ser sacerdote, aunque en ese momento se enfermó gravemente y el doctor dijo que iba a morir; entonces prometió a Francisco Javier que se convertiría en misionero si se curaba. Fue a la Universidad de Ingolstadt donde estudió geografía, matemáticas y astronomía para prepararse como misionero y viajar a China que era su destino oficial, pero finalmente esperó dos años y medio para llegar a Veracruz, tiempo que aprovechó para aprender español y cambiar la pronunciación de su apellido a Kino porque decía que Chini significaba chino y pensó que al llegar a México le dirían “chinito”.

Las secciones restantes de Kino en Europa tratan las teorías de los jesuitas de cómo dar las nuevas noticias de Dios a los nativos, los modelos culturales que tuvo el misionero, su trato con astrónomos, físicos y quienes sabían hacer mapas y las misiones jesuitas por el mundo, para cerrar con las fotografías de los lugares europeos que recorrió el Padre Kino, como Segno, Trento, Hall, Innsbruck, Cádiz, Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda, entre otros.