"El periodista parte de la realidad y tiene obligación de ser verídico..."

...el literato puede o no partir de la realidad y tiene la obligación de ser verosímil", José Luis Martínez S.
José Luis Martínez S.

Hermosillo. Periodista desde muchos años y hasta el día de hoy sus ojos auscultan los periódicos, los libros. Y confecciona conversaciones con artistas y funcionarios. Editor de Laberinto, suplemento de Milenio. Autor de La vieja guardia, entrevistas con periodistas del más puro estilo contumaz.

José Luis Martínez S. reúne en El Santo Oficio (Editorial CONACULTA, colección Periodismo Cultural), columnas del mismo nombre que ha ido publicando en diversos medios de comunicación durante su ejercicio periodístico.

Aguzado, preciso, conciso. En este libro la pluma de Martínez retrata la historia del arte en México, sus protagonistas. También describe acontecimientos, anécdotas, donde los  actores son los periodistas, escritores, fotógrafos, funcionarios. Un baúl que al abrirlo ofrece múltiples miradas y de cuyo interior brotan las muchas voces que dicen el pensamiento. Un libro de lectura obligada para quien se precie de la vocación de escribir y leer. Una recomendación para la sociedad lectora y para los estudiantes de periodismo. José Luis Martínez S. viene a la Feria del Libro de Hermosillo a presentar el libro de marras.

El texto vio la luz pública en febrero de este año. Desde ese día y hasta hoy su autor lo trae bajo el brazo, y comparte en diversos foros su contenido. 

Desde ese mes de febrero en que apareció su libro, y hasta hoy, ¿qué le aporta esta relectura a José Luis?

--Lo único que me aporta es la certeza de que tengo que volver a escribir, dedicarme mucho más a mis textos, creo que este es un oficio siempre en construcción, a veces releyendo algunos textos siento que pude haberlo hecho mucho mejor sin la premura que impone el periodismo; entonces evidentemente se convierte eso en una lección para mí mismo, una lección en la que requiero más rigor, mayor conocimiento de las cosas que escribo, aunque procuro escribir siempre muy documentado de cada uno de los aspectos. Creo que necesito también un poco más de tiempo, yo un texto, más allá de hacer la investigación, en alrededor de cuatro o cinco horas, creo que tendría que hacer una escritura mucho más detenida.

--¿Por qué es importante que existan las feria de libros?

--La feria de libro tiene varias vocaciones, y varias formas de utilidad. Una de ellas es acercar a los lectores con una oferta editorial amplia, ver que los libros no solamente van en un sentido como podría ser el de la imaginación con la literatura, sino que también pueden encontrarse libros de historia, libros académicos, científicos, libros para niños; es decir, acercan al lector en muchos lugares donde las librerías se distinguen no precisamente por su abundancia, a una oferta de lo que se está haciendo no sólo en México sino en otros países, no sólo en una ciudad sino en otras ciudades. Aquí en Hermosillo podemos ver lo que están haciendo los escritores de Baja California Sur,  de la ciudad de México, los escritores de otros lugares, y eso es importante. Esto se nota también en la afluencia de niños que vienen no solamente por los libros, que eso es lo principal, sino también a realizar otras actividades lúdicas y eso es bien importante para mí, porque yo veo la lectura, sobre todo, como una actividad lúdica, como algo que debe divertir, te debe de gustar, para mí la literatura, la lectura, o es un placer o no es, en un principio, porque también hay otro tipo de lecturas, informativas o didácticas, pero en el caso de la literatura debe ser siempre placentera.

Por otra parte, las ferias de libros también sirven para que los autores de diferentes procedencias se conozcan, se encuentren, conozcan su trabajo y se despejen los prejuicios. A veces existe el prejuicio por el simple desconocimiento del otro, tenemos la idea de que los autores del centro suelen ser más importantes que los autores de otras regiones. En esta feria nos podemos dar cuenta de que eso ya no es así, si sucedió en un tiempo, cada vez es menos. Tenemos un autor como Elmer Mendoza, que es importante no sólo en México sino también en el extranjero sin haber abandonado nunca su Sinaloa natal. Tenemos escritores como Imanol Caneyada, que comienza a tener una notoriedad nacional sin salir de Hermosillo donde decidió radicarse; tenemos a escritores como José Javier Villareal, poeta y ensayista de gran fuerza, miembro del Sistema Nacional de Creadores que está radicado en Monterrey. Y así podemos tener ejemplo como el de Jorge Esquinca que vive en Guadalajara y cómo los polos culturales cada vez empiezan a distribuirse mejor en el país, aunque todavía exista cierta preponderancia del centro, pero ya no es total, ya no es absoluta, cada vez existen más autores que se forman en su región y de allí impacta con su trabajo al resto del país.

--¿Por qué ejerces el periodismo?

--Por accidente. Llegué al periodismo de una manera totalmente accidental. Desde niño fui lector, me gustaba escribir pero no pensé que eso fuera a ser mi vida. Cuando estaba en la escuela un maestro me invita a escribir un texto, acepto, se lo entrego, me invita a escribir otro texto, se lo vuelvo a entregar y de repente me veo involucrado en este mundo que me hace abandonar mi vida profesional que tenía muy hecha dentro de la administración pública, y me seduce en principio la atmósfera, soy un privilegiado porque he formado parte de la viejísima tradición que resultó inamovible durante cientos de años y que de repente en el último tramo del siglo XX comienza a transformarse de manera radical, se abandonan los linotipos, aparece el sistema frío con las compuser y después llegan las computadoras y las redacciones cambian, pero puedo decir con mucho orgullo que conocí aquellas viejas redacciones con máquinas de escribir ruidosas donde se formaban los periódicos con linotipos y que de ahí pasé al sistema frío con compuser y galeradas y actualmente vivo el periodismo desde estas redacciones altamente tecnologizadas.

Eso por parte de la tecnología. Por otra parte, en el periodismo yo he encontrado excelentes maestros, ejemplos que me hacen ver que el rigor debe imperar siempre en lo que hacemos, sin justificarlo con la prisa, con el tiempo ni con nada de eso que yo te decía anteriormente. Mi obligación es escribir bien sin importar las circunstancias ni las condiciones, cuál es la única diferencia que yo encuentro entre un buen periodista de prensa escrita y un escritor: un literato es la vocación de su escritura en la naturaleza de escrituras, el periodista parte de la realidad y tiene obligación de ser verídico, el literato puede o no partir de la realidad y tiene la obligación de ser verosímil, aunque esté diciendo un montón de mentiras, la literatura es la validación de la mentira, el periodismo es la explicación, la descripción, una forma de mostrar la realidad, en ambos casos la herramienta es la mima: la palabra, la escritura, y se debe ejercer con rigor, con limpieza, con las mejores armas que se tengan para la escritura y no para la simple redacción, que hay una enorme diferencia entre esos dos puntos.