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A la memoria de Fausto Villavicencio Quiñones (+)

En la foto de grupo de izquierda a derecha y de arriba a abajo: el Comandante Fausto, (+) Don Fausto Villavicencio Quiñones, el Oficial Martín , abajo; Raúl y Vinicio y el niño Fausto.

Conocido como un excelente short stop y manejador,  Fausto Villavicencio Quiñones,  se fue de este mundo a los 79 años de edad, y con su partida, el beisbol del Municipio de Cajeme,  perdió a un apasionado del beisbol, reconocido como destacado jugador de todas las posiciones del cuadro.

Nacido en Culiacán de Rosales Sinaloa un 22 de septiembre de 1935,  Fausto vino a radicar a nuestra comunidad desde los siete años de edad, época en la que  Villavicencio Quiñones, llegó a estas prosperas  tierras traído por una de sus tías.

 Aquí; desde su tierna edad,  Fausto presenciaba  partidos en los  polvorientos llanos de la Antigua Cajeme, hasta que a los 17 años, su  pasión por este deporte, lo animaron a tomar el guante  y la pelota para participar como jugador.

De 1957 a 1958, los arreos de beisbolista, Villavicencio Quiñones los vistió en las Ligas Amateur con los equipos El Caballero Elegante,  PEASA y el Instituto Mexicano del Seguro Social,  y en esa misma época,  participó en la Liga Sonora Sur, integrada por  equipos como Huatabampo,  Navojoa,  Bacabachi  y Obregón.

Se retiró  temprano como jugador, con apenas 30 años de edad, pero se siguió como manejador en la Liga Obrera Municipal, entre 1976 y 1987, dirigió al equipo Tigres de la  colonia Sochiloa, con los que cosechó un campeonato, y su rally, no paraba  con eso.

Como todo un conocedor de los recovecos del Rey de los Deportes, Fausto jugó en la Liga Veterana al frente del equipo Mini Papos, y dirigió ocasionalmente al seleccionado de la Liga Obrera Municipal en las eliminatorias regionales.

Los años llevaron  Fausto a ser manejador y después, consejero de jugadores de los equipos regionales, hasta que el 26 de septiembre de 2014, en su domicilio,  las candilejas de su estadio se apagaron, ya que el buscador de talentos y dador de vida, lo recogió para llevarlo a su nuevo campo de juego.

El team familiar, Fausto lo  integró de una doceava en la que el coach  de  su  line up,  fue su esposa Guadalupe Hurtado, hoy viuda de Villavicencio, con ella, formó al equipo de Los Villavicencio Hurtado, el cual quedó integrado por el mayor de sus hijos Fausto, al que le siguieron Martin, Alfonso, Raúl, Vinicio, Jesús Tadeo, Francisco, las cuatas María Isabel y María De Jesús para seguir con Mercedes, Gabriela y finalmente Catalina.

DESCANSE EN PAZ.